viernes, 1 de febrero de 2013

un día, una noche

     Un sueño me hizo recordarte, la luz del foco iluminaba la habitación, las luces de colores alimentaban mi mente, pensé que duraría, de mi perduraría para siempre; la mirada que hace brillar la oscuridad, en la noche, la luna que entra lentamente por la ventana, que alumbra mis sueños, que da vida a mi ser, que alimenta mis días, que entra hasta lo más profundo de mi alma, que te quedas grabado con tu silueta, con tu rostro, con tu vida, como un tatuaje que nunca me quise hacer y sin embargo siempre lo veo atado a mi memoria, como el techo transparente en el que observo como la noche transcurre, miro como aparece la luz del día y comienzo a imaginarte una vez más, a pensarte y desearte cerca de mí, tener a tu vida cerca de mí, con los colores de un paisaje y la suela que toca delicadamente el aire atrapado en el espacio, de la misma forma que transcurre mi sentir, recordándote  soñando y deseándote cada día más.   

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